Dicho esto, Jorge se dio la vuelta sin mirar atrás, dejándolo en el suelo.
Hasta hoy, las palabras de Jorge seguían resonando en su mente, sin poder olvidarlas.
Se calmó un poco y comenzó a pensar: ¿qué hizo Amanda para merecer ser abandonada una y otra vez? Al principio, ella también había confiado en él de corazón.
Pensando en esto, al ver a Amanda, su corazón se apretó como si una mano invisible lo estuviera estrujando, dejándole sin aliento.
—Amanda…
Recordó los bellos momentos que compartie