Al ver que Amanda tardaba en responder, la abuela hizo ademán de arrodillarse para suplicarle. La anciana realmente estaba desesperada. Tenía solo a su nieto como familia cercana, tenía una hija quien había fallecido siendo tan solo una adolescente, y no soportaría ver a Lucas meterse en problemas.
Pero en pleno aeropuerto, y entre tanta gente, ¡estaba dispuesta a humllarse!
Amanda no podía permitirlo, así que se apresuró a detenerla.
— Lo prometo, si algún día llega ese momento, ayudaré a Lucas