— Tranquilo, yo por mi parte no tengo nada que esconder. — respondió Amanda con rabia, aunque su aspecto débil y cansado hacía que sus palabras no tuvieran mucha fuerza.
— Anoche… ¿dónde estuviste anoche? Parece que tampoco volviste a casa. — Me fui a buscar a Catalina. Se está comportando cada vez peor, juntándose con gente de mala reputación.
— ¿Estuviste toda la noche?
— Sí… me quedé en el hotel para vigilarla, por si se le ocurría escapar.
Jorge contestó con tono despreocupado, sin atreverse