—Hmm...
Jorge respiraba aceleradamente y estaba listo para quitarle la ropa, pero en ese mismo instante escuchó la vos ronca de Carlos en su oído.
—Jorge, sé que tienes prisa en terminar, pero no hay afán. No queríamos interrumpir, pero... aunque parece esto solo entre tu y ella, en realidad aquí habrá cuatro involucrados.
El cuerpo de Jorge se tensó. Qué coño de suerte la que tenía, ¿cómo pudo haberse olvidado de las otras dos personas afuera? Llevaba un auricular, y Amanda tenía una cámara ocu