—¿Amanda acaso no me escuchas? —Carlos la llamó, pues tras hablar, ella no le respondió.
Amanda tardó en reaccionar, apretando el celular con sus sudorosas manos.
—Sí... Te escucho bien y discúlpame. Hablaré con Jorge, ya que Carlos de veras entiendo lo que dices. El sacrificio de un chivo expiatorio es necesario si de salvar a muchos estamos hablando...
—No es para nada un sacrificio, protegeremos al cebo de forma razonable. Es un caso especial, y William ya no es solo un contrabandista cualqui