Después de que William se fue, Amanda bajó rápidamente las escaleras.
—¿De qué fue lo que hablaron? ¿Te sientes bien? Tienes un mal semblante.
Amanda lo miraba con mucha preocupación. Sin embargo, lo que no esperaba fue que Jorge la envolviera en sus brazos. Pudo sentir su tensión; su cuerpo temblaba ligeramente de miedo.
—¿Jorge... estás bien?
Intentó soltarse para ver cómo estaba él, pero justo en ese momento, escuchó su ronca voz susurrando en su oído.
—Por favor no te muevas, déjame abrazart