14. La primera noche
Entraron a la casa, ya que Gabriel no regresaba.
—¿Qué te gustaría comer, Allie? —preguntó Emma, dirigiéndose a la cocina.
—No quiero molestar —respondió avergonzada, ya que no estaba acostumbrada a que alguien hiciera algo por ella. Si bien era cierto que su madre cocinaba la mayor parte del tiempo, siempre intentaba ayudar.
—No es molestía —aseguró Joseph—. Es parte de nuestro trabajo.
—Lo que gustes hacer, para mí estará bien.
—¿Y a Gabriel qué le gustará ? —cuestionó Faith.
—No tengo i