15. ¡Lo que me faltaba!
En la mansión, Emma hacía los quehaceres de costumbre y acomodaba las cosas para preparar el almuerzo, mientras Joseph se entretiene con la mantención de los jardines. Gabriel sigue profundamente dormido, pues se acostó bastante tarde, terminando de acomodar su portafolio, ya que Corin le había pedido que actualizara sus datos y así recomendarlo entre sus conocidos.
«No podía permitir que en mi primera noche en esta casa, ella entrara a mi habitación como Pedro por su casa, así que, sin importa