SOLEDAD:
El lobo prepara para mí una tina de agua caliente llena de pétalos que huelen muy ricos.
—Agradezco que hagas esto Ossian.
Le digo con agradecimiento y el lobo solo sonríe.
—Si de verdad quieres agradecerme, dame un beso.
Habla de manera coqueta y yo muero de la vergüenza mientras mi loba salta de la emoción.
—Vamos, besa a ese guapo hombre soledad, no seas tan mojigata.
—Ajá, ¿Ahora soy yo la mojigata? Te recuerdo que ninguna de las dos hemos besado.
Cierro el link y Ossian me mira fi