SOLEDAD:
El alfa me lleva a lo que supongo es su despacho.
—Puedes tomar asiento, ahora vuelvo.
Dice saliendo por la puerta y respiro profundo mirando todo el lugar con curiosidad.
—El alfa tiene buenos gustos.
Dice mi loba y yo asiento de acuerdo.
—Tienes razón, el alfa tiene muy buenos gustos.
Murmuro mientras observo el enorme sillón de cuero junto a un lujoso escritorio de caoba.
Observo el gran ventanal que da una hermosa vista al bosque y a las enormes montañas verdes
Por último se encuen