En el aire se sentía esa pasión que se desbordaba entre los dos, estaban tan cerca que sólo bastaba un instante para cruzar la barrera que tanto deseaban transitar. Ninguno quería decir nada para no romper la hermosa atmósfera que se estaba gestando, podían sentirse las respiraciones que se entrecortaban producto del intenso momento. Diana estaba allí, con el corazón desbocado y las pulsaciones al límite, y James, la miraba obnubilado pero sin saber qué hacer, en ese momento de nada le servía s