Un nuevo día daba comienzo, y Adalet escuchaba a las aves cantando fuera de su balcón, hermosas melodías que parecían anunciar buenas noticias, sin embargo, aquella aparentemente tranquila mañana, comenzaba con un panorama poco alentador. La hermosa pelirroja había amanecido con una terrible fiebre y estaba siendo revisada por un viejo médico que había llevado las herramientas necesarias.
Se sentía disgustada, quería correr a buscar a Bastián Myers. El hotel Stella Inc., se encontraba en Londre