Los cielos se hallaban despejados y el sol brillaba en lo alto como era de esperarse del cálido mediodía, sin embargo, Rebekah Lestrange se sentía furiosa, y su molestia no era aplacada por la belleza de aquel día.
Había visto a Bastián Myers compartir aquellos íntimos momentos con esa mujer tan despreciable, y su ira tan solo se iba incrementando con cada escenario imaginario que su mente dañada recreaba una y otra vez. Bastián se había marchado hacia algún lugar desconocido para ella, y segur