—Llegare en unas horas, no quisiera molestar pero por el momento no tengo a dónde más ir, espero puedas recibirme —
El hombre había recibido aquella inesperada llamada de su prima. Por su tono, suponía que realmente algo malo había ocurrido, pues, según lo que la misma Adalet Williams le había dicho, ella no tenía la intención de regresar a Londres.
— No tienes que pedir permiso para venir a vivir a la que ahora es tu propiedad, por el contrario, el huésped soy yo pues amablemente me permite