Las juntas matutinas solían ser un fastidio, pero en aquel momento, eran más una angustia. Escuchaba a esos hombres parlotear sin realmente prestar la atención de vida, pero Adalet no se preocupada por eso, ya que Charles, su asistente, estaba tomando nota de todo lo que en esa reunión estaba aconteciendo.
Había tenido que asistir para hablar con esos importantes clientes, pero su mente estaba en casa, con su madre, contando cada minuto con verdadera ansiedad y soportando las ganas que tenia de