La tensión en el interior de aquella habitación era demasiado alta, los hombres de Paolo apuntaban en contra de Alessandro y la seguridad del abuelo, mientras que Alessandro mantenía las manos abajo sosteniendo una pistola en cada una de ellas, pero aún así estaba resuelto a abrir fuego una vez que la levantara.
—Las cosas no pueden terminar de esta manera, por favor Paolo vete y déjanos tranquilos, si lo que deseas es dinero y poder, entonces te lo daré todo solo no nos hagas daño —Vittorio d