Desde muy corta edad Paolo creció con un pensamiento egoísta y ambicioso como el de su padre, siempre soño con tenerlo todo, solo estaba esperando el momento indicado para dar su golpe final y posicionarse como un nuevo jefe sin importar los obstáculos.
Al llegar a Italia sus hombres ya lo esperaban, Paolo no era cualquier cero a la izquierda, su poder había crecido de manera significativa en la ausencia de Alessandro mientras que era buscado.
Controlaba gran parte de los negocios de la familia