Sophia al recordar la vida que solía llevar cuando sus padres estaban con vida unas delgadas lágrimas rodaron por sus mejillas, a Alessandro le molestaba de sobremanera presenciar aquel tipo de situaciones.
—Te puedes retirar a la habitación para que te desahogues, y espero que no intentes interrumpirme, me encuentro demasiado ocupado y no tengo tiempo para perderlo con alguien como tú —comentó Alessandro y luego se dio vuelta yendo directo al estudio.
—¡Espera! —exclamó ella—. Han pasado vari