En el interior de aquella bodega los hombres de Paolo iban de un lugar a otro disponiéndose para abrir fuego y defender a su jefe.
—Paolo Morelli, Paolo Morelli —gritaba Alessandro con fuerza con un tono de voz desgarrador lleno de coraje.
«Estoy a salvo, él ya se encuentra aquí», pensó Sophia sintiendo gran tranquilidad en su interior.
James una vez que escuchó la voz de Alessandro su rostro cambió, se podía notar el temor que se estaba apoderando de él.
Paolo se lanzó sobre Sophia, llevó el b