Paolo junto a Charlotte se dirigieron al hospital, lo dos vistieron de manera elegante logrando pasar desapercibidos ante el personal de seguridad; Charlotte de manera astuta logró secuestrar a una de las enfermeras del lugar únicamente para robar su uniforme y así poder irrumpir en cualquier habitación que a ella se le antojara.
Paolo se acercó a la recepción del piso donde se encontraba Sophia, con preguntas tontas logró hacer que todas las enfermeras fijaran la atención en él.
En ese momen