Sophia luego de haber escuchado aquellos disparos su cuerpo quedó estático, por más que quisiera continuar huyendo sus piernas no le respondieron, lentamente inclinó la cabeza y observó su cuerpo tratando de buscar los impactos, luego de tomarse unos cuantos segundos para observar su cuerpo que se encontraba en perfectas condiciones giró sobre su eje y llevó la mirada hasta la parte de atrás.
—Lo siento, pero mi trabajo es hacer que permanezca en el lugar que el jefe ordena —comentó Daniele ma