Luego de que Alessandro le dijera aquellas palabras, Sophia comenzó a lanzar todo al piso, tomó un florero y lo lanzó contra el espejo, su peor enemigo, caminaba en círculos mientras que desahogaba su dolor, sentía que su condena era ser una mujer gorda, ese era el motivo por el cual todos se burlaban y pasaban sobre ella como si fuera la cosa más insignificante.
Colocó las manos sobre su redondo estómago y deseaba tener un cuerpo delgado como su hermana o aquellas mujeres que caminaban libreme