Luego de haber escuchado aquella terrible noticia, Alessandro ingresó sin permiso alguno directo hasta donde se encontraba Sophia.
Alessandro al ingresar se encontró con una mujer echa un mar de lágrimas, su llanto era fuerte mientras que con sus manos sostenía su abdomen, el dolor lo invadió, pero aún así continuaba siendo el mismo Alessandro.
—¿Quién fue el que te golpeó y por qué lo hizo? —preguntó Alessandro acercándose lo suficiente, pero Sophia continuaba llorando sin tomarse la molestia