Dario no le tenía miedo a la muerte, pero al estar en medio de aquel momento sin salida en su interior hubo un poco de bondad hacia Alessando, a quien había conocido desde muy temprana edad.
Levemente llevó la mano al bolsillo y tomó su móvil para luego hacer la llamada que hizo que todo cambiara.
—Diga —respondió Vittorio escuchándose molesto y vacío.
—Señor, Alessandro quiere darle el último adiós —Vittorio cerró los puños con la poca fuerza que le quedaba, pero Sophia arrebató el móvil de