Gabriel se bajó del auto un poco nervioso se acercó y preguntó.
—¿Ocurre algo señor Argüello?
—No podré terminar mis días de vacaciones con ustedes, tengo algunos asuntos familiares pendientes y debo resolverlos.
Gabriel se tranquilizó y Petra que estaba a su lado un rostro de triunfo sabía que al irse el abogado ella volvería a ocupar su lugar.
Ayudaron con las cosas de Argüello a colocarlas en su auto se despidieron y él resultado fue lo único que no le dijo cuál había sido su observación