Capítulo 9
Eran las 7 de la mañana. Lori se despertó como cada día para preparar el desayuno para su hijo y su esposo.
Para su sorpresa, Guido ya estaba despierto, bebiendo un café y señaló. —Muñeca, estoy mirando las noticias.
Lori le da un beso en la mejilla y le expresó. —¡Qué sorpresa, tan temprano! ¿Qué pasó? Estás pálido.
—No lo vas a creer —mencionó Guido espantado.
—¿Qué? —preguntó ella, con su cabello enmarañado, mientras bostezaba.
—Encontraron a un hombre muerto en un auto, en la car