Capítulo 154 – un rostro familiar.
–No puedo creer que después de tanto tiempo tenga a la mismísima Emma Astley frente a mi – dijo Rebeca.
A Emma le costó recordarla, sin embargo, en cuanto lo hizo, se alejó de Mathew y abrazó con fuerza a aquella amiga que hizo posible que ella fuera libre.
–¡Rebeca! Por amor a Dios, ¿Cuánto tiempo ha pasado? – dijo, mirándola con orgullo.
–¡Ay! No vuelvas a usar esa frase, suficiente tuve con todo lo que debí escucharla en el convento.
Mathew se quedó rezagado detrás de las mujeres, sin embarg