Capítulo 124 – no va a ser fácil, te haré la vida imposible.
Las mariposas en el estómago de Emma estaban completamente enloquecidas, recordándole lo mucho que lo quería y todo lo que le afectaba el hecho de que el hombre estuviera lejos, incluso aunque se tratara de una cuestión de horas y minutos. Por un segundo, Emma enredó sus manos en el cuello de Dante y se dejó llevar, su cabeza quedó en blanco, y permitió que fueran sus emociones las que dictaran sus acciones de ese momento.
La vida se sentía bien cuando no se pensaba demasiado, por desgracia, es