Capítulo 93: Pasionales.
Aquella mañana en su pequeño paraíso mexicano, Leonardo miraba a su hermosa esposa que se alistaba para tomar un baño. Arianna tenía un hermoso corazón, eso había sido así siempre, sin embargo, el apuesto tatuado no podía evitar tener miedo y sentir que todo lo que había logrado con ella, era tan frágil e inestable como una torre de naipes que los fuertes vientos de una tormenta de mentiras al descubierto, podría derribar…perderla, era su más grande miedo.
Decidiendo sacudir de su mente todos