Capítulo 32: La reina de la noche.
Aquel atardecer era diferente. El viento soplaba ligeramente cálido y mecía con suavidad sus cortinas. El ronroneo de Bolita la tranquilizaba, haciéndola sentirse realmente querida. Acariciándolo, no deseaba salir de su cama, sin embargo, aquella noche era “su noche especial”.
— Bolita, está noche me comprometo oficialmente con Leonardo Prego… — dijo Arianna con tristeza obteniendo tan solo un ronroneo suave como respuesta.
Sonriendo, Arianna continuó acariciando a su mascota un poco más antes