Capítulo 18: Decidida a todo.
En el silencio de aquella noche, una lluvia ligera comenzaba a caer sobre la ciudad, y Arianna observaba el camino a través de aquel vidrio en la ventana del lujoso vehículo en donde estaba viajando de regreso a su humilde hogar.
Sus ojos aún se notaban cristalizados por lágrimas no derramadas, y los recuerdos de aquella tarde tan terrible en el hospital, seguían llegando a ella sin piedad alguna. Las luces en las farolas se deformaban por la velocidad del vehículo en movimiento, dibujado forma