Capítulo 113: La amenaza de Leonardo.
En aquel hospital, Maximiliano se sintió completamente solo…como nunca antes se había sentido.
El médico asintió.
— Bien, así lo haremos. —
Firmando aquellos documentos, Maximiliano se sintió abandonado en aquella enorme habitación de lujo. Él no podía tener una enfermedad peligrosa, de ninguna manera iba a aceptarlo, esos resultados tenían que estar bien.
Al otro lado de la ciudad.
— Me alegra tenerla en nuestro barco señorita Urriaga, fue un verdadero placer hacer tratos con usted. — dijo Joe