POV. Amanda
No vale de nada negar que lo quiero tanto, que es el amor de mi vida y que moriría en vida si él hiciera caso a mi estúpida petición de alejarse de nosotros.
Regina duerme plácidamente en mis brazos luego de haber bebido hasta la última gota de las dos tetas y Julián, o Javier, como debo acostumbrarme a llamarlo desde ahora, la toma con cuidado y la coloca en la cama individual que está frente a la que estamos nosotros, le ponemos un par de almohadas a cada lado y viene conmigo.
Est