Capítulo 96: Yo que tú la secuestro.
Tete salió de la consulta de la psicóloga, con su mente revoloteando entre pensamientos y emociones que no quería dejar salir a la luz.
Cada paso que daba resonaba en el silencio de la tarde, mientras el sol dorado se filtraba entre las hojas de los árboles del hospital, creando un juego de luces y sombras en el sendero que recorría.
—¿Café? —propuso Wilson, apareciendo a su lado con una sonrisa cálida que iluminaba su rostro.
El aroma tentador del café recién hecho flotaba en el aire, mezclánd