Capítulo 49: Juego y diversión.
Celeste se levantó de la cama con un sobresalto al darse cuenta de la hora.
—Rayos, ¡rayos! ¡Es muy tarde! —exclamó, apresurándose a ponerse de pie.
Sin embargo, su prisa resultó en un tropezón y, antes de darse cuenta, estaba en el suelo con un leve quejido de dolor.
—¡Ay, mi trasero! —se lamentó mientras se sobaba la zona adolorida, sintiendo cada músculo resentido por la inesperada caída.
Thomoe, que había estado cerca, se apresuró a socorrerla con una mezcla de preocupación y diversión en s