Capítulo 42: Por favor no recuerdes.
Celeste bostezó, luchando contra el cansancio que la invadía mientras intentaba mantenerse despierta.
—Qué sueño tengo —murmuró Celeste, su voz apenas audible por el agotamiento que sentía.
Dan la miró con preocupación, tratando de mantenerla despierta.
—No te duermas —le dijo Dan con voz firme, tratando de mantenerla alerta.
Celeste frunció el ceño, sintiendo un fuerte dolor de cabeza que la atormentaba.
—Me duele mucho la cabeza —se quejó Celeste, llevándose una mano a la sien en un gesto de