83. Te prometo un futuro
Bella
Tenia el aliento entrecortado y caminaba a pasos inseguros. Casi parecía completamente involuntaria la forma en la que mis pies se dirigían al vestíbulo del hotel y como las palabras de Sandro se repetían constantemente dentro de mi cabeza como si fuese una maldita grabación repetida.
“Ve allí y dile que te has enamorado de mi con una locura inconcebible, Bella. Díselo, y yo estaré aquí con los brazos abiertos para darte consuelo”
Maldito hijo de puta.
Respiré hondo y me lancé dentro del