Mundo ficciónIniciar sesiónBella
—No es nada… —Pronuncié despacio y pensé demasiado tarde en una respuesta adecuada.
El rostro de Bastián había pasado de la excitación al enojo en menos de nada, pero no fue aquello lo que me preocupó, sino que descubriese el trasfondo de todo aquello.
—No me digas que nada, por favor. —Gruñó y se aseguró de levantar mi mandíbula para tener la seguri







