Mundo ficciónIniciar sesiónBella
Sandro asomó una sonrisa de superioridad.
—Siempre y cuando tenga el consentimiento de tu padre, dudo mucho que siga siendo un sueño—Me miró fijo y victorioso, asegurándose que le hubiese escuchado muy bien.
—¿A qué te refieres con el consentimiento de mi padre? —Espeté, confundida. Bien sabía que a mi padre le gustaba la idea que me mantuviese una estrecha amistad con S







