Mundo de ficçãoIniciar sessãoBella
—¿Me concedería el ultimo baile de la noche una jovencita como usted? —Me encontré con la presencia de Donato al final del pasillo estrechándome su mano.
Una sonrisa dulzona adornaba sus labios y yo no pude evitar contagiarme.
—Seria todo un placer. —Le ofrecí mi mano y acepté que nos llevara a la pista de baile.
—Estás tan bonita como te recuerdo, muchacha.







