Mundo ficciónIniciar sesiónSebastian
¡Maldición!
La línea se cortó del otro lado antes de que Gia pudiese decirme donde estaba. Sabía que estaba en peligro, así que no debía perder tiempo para encontrarla. Se lo había prometido a Mauro y se lo había prometido a ella, debía cumplir mi palabra.
—Giuilio. —Saludé de inmediato porque la situación carecía de tiempo.
Sab&







