Mundo de ficçãoIniciar sessãoSebastian
Fue casi devastador ver como el cuerpo de Gia se desplomaba contra la mesa, haciéndose añicos muy pequeños por el imperioso contacto. Por suerte, no fueron demasiados los daños, a decir verdad, la veía bien físicamente, excepto por la conmoción que su rostro ahora mismo reflejaba ante la escena de Carlo clavándole una bala en el pecho al hombrecito de pocas pelotas en el suelo. Hubiese querido e







