Me dolía el corazón. No había logrado dormir en toda la noche y a pesar de haber recibido muchas llamadas y mensajes de Jean, decidí no responderle.
Él iba a casarse, esa era la realidad. Yo no podía hacer nada para cambiarlo, ¿ir en contra de nuestros padres? Eso solo nos perjudicaría a ambos.
Me estaba alistando para ir a trabajar. Me vi una última vez en el espejo. Tenía el cabello recogido en una cebolla para calmar mis alocados rulos. Traté de echarme bastante corrector debajo de los ojos