No, estaba claro que no había hecho nada, así que entonces, ¿por qué iba a tener miedo? Lucía pensó en esto, se incorporó y miró fijamente a Jorge.
Al ver la mirada obstinada de Lucía, Jorge no dijo nada en absoluto y se marchó rápidamente. La puerta se cerró enseguida y Lucía se quedó inmóvil, estaba muy confundida.
¿Así que Jorge había venido sólo para esto?
Lucía hizo caso omiso del comportamiento extraño de Jorge y mejor se dirigió directamente a la nevera para echar un vistazo.
Al día sigu