Capítulo40
Lucía, sin embargo, frunció el ceño.

—¡No has contestado la pregunta que te acabo de hacer!

—Tu carácter también es como el de ella, te falta paciencia.

El hombre se rio entre dientes, luego agarró con sutileza la cartera y sacó una foto con gran solemnidad.

—Mira, ¿no te pareces a ella?

Lucía agarró la foto desconfiadamente, pero en cuanto vio fijamente a la persona de la foto, lloró:

—¿Quién realmente eres? ¿Cómo tienes una foto de mi madre?

La persona de la foto no era otra que la madre de Lu
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP