Lucía, sin embargo, frunció el ceño.
—¡No has contestado la pregunta que te acabo de hacer!
—Tu carácter también es como el de ella, te falta paciencia.
El hombre se rio entre dientes, luego agarró con sutileza la cartera y sacó una foto con gran solemnidad.
—Mira, ¿no te pareces a ella?
Lucía agarró la foto desconfiadamente, pero en cuanto vio fijamente a la persona de la foto, lloró:
—¿Quién realmente eres? ¿Cómo tienes una foto de mi madre?
La persona de la foto no era otra que la madre de Lu