Capítulo41
Lucía levantó la cabeza bastante sorprendida.

—¿Cómo sabes…?

¿Cómo sabe que regresé al país para recuperar la empresa?

Lucía no lo dijo en voz alta, pero supuso que Rogerio podía entender claramente lo que quería decir.

Como era de esperarse, Rogerio sonrió con gran indiferencia.

—Se supone que esto debería ser tuyo, ¿necesita haber más razones?

Los ojos de Lucía se enrojecieron, por fin alguien podía entenderla.

Rogerio extendió la mano y le dio una suave palmada en el hombro a Lucía.

—Hija mía
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP