Lucía anticipó que las cosas no serían tan fáciles, y al escuchar el resultado, no mostró ningún tipo de reacción. —Entonces, esperaré muy atenta en casa a recibir noticias.
—Jorge... —
Los pasos de Lucía se detuvieron, y una sonrisa se formó en su boca. —Entonces, dependerá de la decisión de mi padre. — Luego, sin detenerse, salió de la oficina.
Tan pronto como Lucía se fue, Pablo se llevó la mano a la sien con un fuerte dolor de cabeza, mientras Marta se acercaba y le daba un masaje en los hom