Este tipo de acciones tendría consecuencias muy graves. Pablo no se atreve a arriesgarse con este plan.
Después de reflexionar por un momento, todos están esperando la decisión de Pablo. Los miembros del departamento de diseño aprietan con fuerza los puños, con los nervios a flor de piel.
Pablo observa detalladamente a cada persona en la sala y finalmente habla con voz profunda: —Todos ustedes pueden irse por ahora. Voy a considerar esta situación con gran cuidado. Lucía, quédate.
—Marta también