La situación era un poco ridícula para Jorge. ¿Por qué precisamente Lucía pensaba que él le estaba echando? Pero todo lo que hacía él era por su bien.
Sin embargo, la intención original de Lucía era que ella no le quería causar problemas a nadie. Si tenía que molestar a Alberto, sería mejor que ella misma se fuera. Pero a esas horas, la recepción del hotel ya habría cerrado, y aunque quisiera conseguir otra habitación, ni siquiera tenía su correspondiente tarjeta de identificación o cartera con