Lucía agitó la cabeza con gran rapidez.
—¡Eso es imposible! El grupo González originalmente pertenecía a mi abuelo. ¿Cómo podría permitir que Pablo controle la empresa para siempre?
—Esto es muy serio. Piensa bien en lo que te dije.
Jorge dejó caer esas palabras a la ligera y luego volvió de nuevo a la cama a descansar, dejando a Lucía todavía aún más inmersa en sus dilemas.
Pero media hora después, al ver que ella seguía perdida en sus pensamientos, Jorge se quedó sin palabras. ¿No estaría Luc